LA ITV, ¿CALVARIO O NECESIDAD?

Cada año, miles de conductores han de pasar por el trámite de dejar que su coche pase las pruebas de la famosa ITV para comprobar que sacarlo a paseo no supondrá el terror de la carretera. La ITV, es decir, la Inspección Técnica de Vehículos, es un examen por el que todos los automóviles en curso han de pasar. La inspección la realiza un certificador que se encarga de verificar que se cumplen las normas de seguridad oportunas.

En un examen de la ITV se comprueban todo tipo de variables: que la documentación esté perfectamente reglada y sea legal, el acondicionamiento exterior, el estado de la carrocería, el acondicionamiento interior del coche, el estado de la señalización y el alumbrado, el peso, el estado de los neumáticos, la funcionalidad del motor y de la dirección y el estado de la suspensión y los ejes.

Si tras este examen se produce un rechazo, el dueño del automóvil tendrá 60 días naturales para efectuar los cambios ya que de otra manera no se permite la vuelta a la circulación de ese coche. Tras subsanarse, se realiza una segunda revisión para comprobar que esos cambios efectuados han sido suficientes.

TENER UN COCHE HISTÓRICO

El amor por los coches puede verse expuesto de diferentes maneras: desde decorar tu habitación con multitud de pósters y matrículas de coches a convertirte en un coleccionista de miniaturas de los automóviles más míticos de la historia del motor. O incluso en convertir tu propio coche en un ejemplo viviente y convertirlo en un coche histórico. Si tu automóvil cuenta con más de veinticinco años y sigue pasando sin problemas el filtro de la ITV, has de saber que ya está a tu disposición el poder matricularlo como un coche histórico. Si tu coche es nuevo, quizás te interese más conocer qué debes hacer en https://www.impuestomatriculacion.es/.

Además de pasar la ITV, tu coche no debe de haber sufrido ningún tipo de modificación técnica, es decir, si tu fervor por el tuneo te ha llevado a cambiar motores y llantas, no podrás contar con los beneficios que te aportará este tipo de coches.

Con un coche histórico, puedes evitarte pagar el impuesto de circulación en muchos municipios de España, las inspecciones de la ITV se producen en un espacio de tiempo más prolongado y las pólizas de seguros son mucho más baratas que las habituales, encontrándote, incluso, con seguros especiales dedicados a esta tipología de automóviles.

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