Gracias a la Clínica Vermont mi sonrisa vuelve a deslumbrar

Hoy por fin, tras varios meses de tratamiento doy por finalizado el arreglo de mi boca.Ha sido un proceso largo pero el resultado ha merecido la pena.

Todavía recuerdo el día que llegue a la Clínica Vermont con mi diente en la mano tras el accidente; no podía estar más asustada un pequeño golpe en la cara me había roto unos de mis dientes centrales y me parecía que el mundo se iba a caer sobre mi cabeza. En mi trabajo tengo que atender personalmente a muchos clientes y no era de recibo que pudiera trabajar sin un diente en mi sonrisa.

Rápidamente la gente de la clínica me tranquilizó, haciéndome ver que todo en esta vida tiene solución y más si sólo se trata de implantar un diente. Al principio me aterró pensar en que tenían que clavarme un tornillo en el hueso y desde allí enganchar el diente postizo, pero tras hablar un rato con el dentista que me lo iba a hacer perdí totalmente el miedo. Me explicaron con detalle en qué consistía la implantología dental que hacían en la Clínica Vermont, me mostraron los resultados de implantes ya hechos en otras personas y me establecieron un plan para solucionar mi problema lo más rápido posible. El precio al principio me asustó un poco, nunca me había hecho un implante y nunca había tenido problemas mayores en mis dientes, pero pronto me explicaron de las facilidades de pago que me ofrecían y todo me pareció muy razonable

Primero había que limpiar la zona, quitar los restos del diente que había quedado hecho añicos y preparar la zona para el implante.

Tras el diseño de la operación me colocaron el pequeño tornillo de titanio en el lugar perfecto para que se fusionara con el hueso y así tener una gran resistencia de mordida. Estos implantes dentales son revolucionarios, ya nos olvidamos de las incómodas prótesis que te colocaban antes los dentistas.

La anestesia local me hizo que no no sintiera el más mínimo dolor, además fueron muy cuidadoso haciéndome el agujero justo y necesario, pero nada más; evitando así una gran inflamación.

Transcurridos dos meses de la operación, mi implante estaba ya listo para colocar el diente final y el resultado ha sido increíble parece totalmente mi diente auténtico. Estoy realmente satisfecha con su trabajo, recomiendo los tratamientos de odontología en la Clínica Vermont a todo el mundo que me pide opinión.

Ahora que tengo confianza en el equipo de la Clínica Vermont voy a comenzar un tratamiento de estética revolucionario que va a acabar con mi celulitis.

Muchas gracias a Arancha, Silvia, Pedro Pablo y David; gracias por vuestra profesionalidad y buen hacer.

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