EPICONDILITIS O EPITROCLEITIS

La epicondilitis, también conocida como “el codo del tenista”, es la inflamación de los tendones de los músculos del antebrazo que se insertan en el epicóndilo (cabeza del húmero), en la cara externa del codo. Cuando se trata de los tendones que se insertan en la cara interna del codo, en la epitróclea (cabeza del húmero), hablamos de la epitrocleitis, también conocida como “el codo del golfista”.
Estas patologías suelen aparecer por el sobreuso de la musculatura o por un traumatismo directo en la zona. El dolor más agudo se presenta después de un uso repetitivo o intenso, sobre todo en las actividades que suponen prensión fuerte o rotaciones del antebrazo (pronación y supinación de la mano) con el codo en extensión, que lo agravan especialmente.
Es una lesión que está muy relacionada a profesiones que requieran estos movimientos, como deportistas, informáticos, personal sanitario, pintores… En general, lo puede padecer cualquier persona que haga un sobreuso repetitivo de la musculatura.
Por ejemplo, el pádel es un deporte que está en auge y cada vez es más practicado por más gente, ya que permite una buena distracción aún sin tener un nivel muy alto, ni siquiera medio. Pero la repetición de los gestos y a veces una pala elegida incorrectamente, suelen provocar los síntomas de la epicondilitis.
Hay muchos tipos de tratamientos para la epicondilitis o epitrocleitis, previa visita al traumatólogo, como ejercicios específicos y estiramientos, aplicar frío en la zona afectada, reposo…
Desde el punto de vista ortopédico, el Institut Ortopèdic Barcelona www.iobcn.es aconseja la utilización de una cincha o brazalete para proteger el tendón, de las fricciones excesivas y restar tensión a la musculatura, aliviando así el dolor, causado por la inflamación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *