Cómo miden la felicidad los científicos?

Si la idea de estudiar la felicidad te suena demasiado disparatada para tomártela en serio, no eres el único. Existen ciertas limitaciones reales a esta clase de investigación, aunque es mas fiable de lo que se podría pensar en un principio. El método habitual para recopilar datos en dichos estudios es bastante simple: los investigadores telefonean a la gente y le preguntan hasta qué punto es feliz. Hasta qué punto se siente usted satisfecho de su vida en conjunto, últimamente? Está usted muy satisfecho, bastante satisfecho, no muy satisfecho o nada satisfecho? Luego preguntan acerca de cosas como los ingresos individuales, el estado marital y las aficiones. Cuando disponen de toda esta información relativa a una muestra significativa (normalmente, es de personas), intentan determinar qué clases de respuestas es más probable que procedan de personas felices que de personas infelices.

 

Este acercamiento a la investigación se conoce como “correlacional”, y tiene una gran pega. Si descubres que dos cosas ocurren juntas por regla general, entonces puedes estar bastante seguro (aunque no completamente) de que hay alguna relación entre ellas. Pero sigues sin poder decir en qué consiste exactamente dicha relación. Por ejemplo, saber que por término medio las personas casadas son más felices que las solteras no nos dice si tu hijo sería más feliz si se casara, dejando aparte lo que tu puedas creer personalmente al respecto. Estar casadas puede hacer más felices a las personas, o ser feliz simplemente puede hacer que te cueste menos casarte, De hecho, los psicólogos que miden la felicidad en los mismos individuos a lo largo de varios años de sus vidas han descubierto que ambas aseveraciones son ciertas: las personas felices tienen más probabilidades de casarse, y eso, a su vez, las hace todavía más felices. No toda la investigación sobre la felicidad es correlacional; pero, cuando interpretamos estudios de este tipo, debemos recordar que una correlación entre dos cosas no puede decirnos lo que más queremos saber: cuál de las dos cosas causa la otra, o si existe una tercera causa desconocida de ambos acontecimientos.
Otra cosa que debes tener presente es que al igual que con la mayor parte de la investigación psicológica, la respuesta que obtengas dependerá de cómo formules la pregunta. Por ejemplo, cuando a las mujeres se les pedía que hicieran una lista de las actividades que encontraban particularmente agradables, “pasar mucho tiempo con mis hijos» ocupaba el primer puesto en la lista. En cambio, cuando otros investigadores pidieron a las mujeres del estudio que describieron cómo se habían sentido durante cada una de sus actividades del día anterior, la puntuación positiva media adjudicada a interactuar con sus hijos indicaba que esta actividad es aproximadamente tan gratificante como llevar a cabo las tareas domésticas o responder al correo electrónico. Este descubrimiento sugiere que las mujeres encuentran a sus hijos más gratificantes en la teoría que en la práctica, al menos dentro del día a día.

De “Entra en tu cerebro” de Sandra Aarnot y Sam Wang

5 comentarios en Cómo miden la felicidad los científicos?

  1. Estoy conforme con que no podemos decir que ser padres nos haga más felices o infelices. Todo depende, como mencionas en el artículo. Lo que yo pienso es que deberíamos buscar la felicidad en nosotros mismos, sin depender de nadie, ni siquiera de nuestros hijos, amigos o familiares.

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